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Gracias

Elegiría soñar con vos
con el sol incendiado tu pelo negro
y las estrellas saliendo alrededor de tu lunar.

Que la tormenta que sos
me llenara de fuerza
e inundara
cada árido rincón

Todos los días escogería
que de tu pecho florezca
la luz que llena el mar en calma

Que tus grandes ojos pardos
nunca pierdan su brillo
y tu voz de alondra siga cantando
por toda la galaxia

Que tu mente devore
libros hasta el infinito
y que al final de los días
solo quedés vos y el recuerdo
de que todo lo que tu sombra cubrió
fue el motivo de mi inspiración.

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Diamantes en sepia

La voz se vuelve susurro
con la risa confundiéndose entre el polvo

No hay más luz cegadora
ni fuego en la hoguera

El camino se volvió arena
la arena, cristal
el cristal, las heridas que rompieron
talones y rodillas.

Ahora solo queda
el reflejo de arcoiris pasados
y la promesa vuelta sepia
de los diamantes que ofrecían tus ojos

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Mea culpa

En noches como esta
siempre te extraño

Extraño el vapor multicolor
de tu cabello recién lavado

El aroma dulce
de una manzana en tus labios

El sonido claro
de tus pensamientos sobre el papel

En noches como esta
me pregunto por qué me fui
por qué corrí
y si debería volver

Y cada una de esas noches
mi conciencia me susurra
que no recurra al egoísmo
ni al dolor de la soledad
para intentar recuperar
el mismo hogar que yo quemé

En noches como esta
extraño la valentía
de haberme arrojado a vos

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Final

Destruíme hasta el polvo
con fuerza y furia del mar.

Quemame hasta las cenizas
con el fuego ardiente del sol

Cortame los talones
y cercename las rodillas

Humillame hasta el hastío
y tirame al fonde del lodo

Que yo
con la luz que no entendés
me reconstruiré
del polvo, de las cenizas
del dolor y la vergüenza

Que yo
con el poder del viento
y el aliento de de la vida
llegaré a dónde tus ojos
no alcanzarán a mirar.

Golpeame una vez más
que transformé el dolor en compañero
y la soledad en mi aliciente.

Y aún, después de todo
aún vivo

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Preguntas

¿Quién te dio el lunar
que confundió al sol
y lo hizo ponerse detrás de tus ojos?

¿De dónde salió el camino de pecas
que señala la dirección
desde lo que soy hasta lo que quiero ser?

¿Cómo llegó a tu piel
el color que produce el viento
cuando se funde con el mar?

¿Cuándo se fueran las flores del roble sabana
para encontrar tu espalda
e impregnarse con su tinta para siempre?

¿Por qué sigo creyendo que la vida es la misma
si ya conozco la caída al vacío que produce
oírte llamarme por mi nombre?

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Mar de hierba

Aún recuerdo el día en que te vi. Vos, allí, en medio del campo de girasoles, empapada de sol, con la luz que se evaporaba de tu pelo dorado.

Parecías una sirena en medio de un mar de hierba, buceando entre las flores y explorando todos los movimiento de cada pétalo.

Eras un flor más, aunque más fuerte, más libre, más independiente y más hermosa. Inevitablemente, yo era como un girasol, que se movía buscando seguir tu risa.

“Pensé que te gustaba el mar”, dije con tal de hablarte.

“Lo que me gusta es ser feliz”, contestaste, perdiéndote entre risas y un nuevo resplandor de oro.

Aquel fue el día que te vi como lo que sos: un huracán de felicidad haciendo germinar los campos de mis días.

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Ley de la atracción

De alguna forma
siempre vuelvo a vos
siempre volvés a mí

Donde vaya
allí estás
tarde o temprano
como el reflejo de la luna sobre el mar

Cierro los ojos
porque parecés tan lejana
como el ultimo día que te vi

Pero irremediablemente
vuelvo a vos
con mi mente
con mi alma
con mi respiración

Y cuando estoy lejos
de pronto
la restante gota de verano me recuerda
que siempre vuelvo a vos.

El olvido tiene un magnetismo
que me repele
siempre de vuelta a vos.

El recuerdo tiene un magnetismo
que te atrae
siempre de vuelta a mí.

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Rutina

El ciclo sin fin
de deambular sin sentido.

El siguiente paso esta claro
porque es el mismo de ayer
y será igual al de mañana.

Labios limpios
ducha fría
asiento de cristal

Me he visto tanto
que no logro reconocer mi reflejo
sin que me ataque el hastío

El cielo pasa y la espalda se encorva
y el río sigue fluyendo
tan gris como ayer, menos negro que mañana

Y pienso
que tal vez el dolor
era mejor que no sentir nada del todo.

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