Sin categoría

Margaritas (2 de mayo)

Recogías margaritas de puntillas
de una en una, de dos en dos
presionando lo justo
para hacerlas bailar en tus manos de cristal
movidas por el sonido de tu soplo.

Corrías por aquellos campos
dejándome cada vez más atrás
siempre con la cara al sol
y la luna a las espaldas
llegando más lejos
sin detenerte

Eras un mar de margaritas
que inundaba todos los rincones
con la fragancia inigualable de tu piel húmeda
brotando entre la hierba
pequeña y delicada
pero indómita y feroz

Eras una con las flores
fragante y sutil,
en calma e inmutable
con cabellos de oro
y piel de esmeralda.

Y reías,
en los campos floridos,
y cantabas
con versos inventados
de uno en uno y de dos en dos.

Eras una margarita
ante de ser un roble.

Estándar
Sin categoría

Guerra (1 de mayo)

No silenciés
el himno de tu piel
que su canto de hierro
tiene más poder
que las tormentas de invierno.

No escondás
la poesía de tu voz
que cada uno de sus versos de lucha
levantan y mueven el mundo
como la luna a las mareas.

No dejés de caminar
con tus pies de fuego
que cada uno de tus pasos
incendia el pasado
e ilumina el camino
de quienes van detrás de vos.

Estándar
Sin categoría

Condicional (30 de abril)

Si me regalaras
uno solo de tus cabellos
yo tejería redes de oro y plata
para colgar todos mis sueños
y verlos teñirse de carmesí
con la llegada del sol.

Si me brindaras
un segundo de tu mirada
yo podría iluminar
días y noches completos
con la luz más brillante
que se ha conocido.

Si pudiera tener
uno solo de tus suspiros
yo cambiaría a mi favor todas las mareas
mecería plácidamente rosas y claveles
y llenaría de aire puros
cada rincón del planeta.

Y si me amaras
acabarían de golpe
las ilusiones y delirios de otra vida
porque todas las esperanzas
se tornarían realidades
como por arte de magia.

Si fueras
si fuéramos
si hubiera
seríamos
por y para siempre
presente.

Estándar
Sin categoría

Primera cita (29 de abril)

Te invito a un café
endulzado con las historias que no sé de vos
acompañado de tus sueños e ilusiones
chorreando de tu voz aromática.

Vamos a caminar
pisando cada uno de tus miedos
y mirando pasar a nuestro lado
tus memorias y recuerdos
en los tonos sepia del verano.

Acerquémonos a algún cine
y veamos lo que nos podría traer el futuro
si los dos nos atrevemos a intentarlo
un día a la vez.

Terminemos el día con un baile
al ritmo que decida tu corazón
tan cerca como querás
tan lejos como estés cómoda
y despidámonos sintiendo
que somos un poco más
el uno del otro
de lo que éramos ayer.

Acompañémonos
y que no hayan segundas citas
sino solo una prolongación sin descanso
de nuestro primer encuentro.

Estándar
Sin categoría

Lugar seguro (28 de abril)

Estoy enamorado
de lo que siento por dentro
cada vez que mis pies me traen
hasta tus puertas de roble.

Sobre mí, el cielo estrellado
y abajo, tus calles y avenidas
conduciendome a cada uno de tus rincones
imperecederos y vitales
como el primer día que los vi.

Siempre sos así
con la mirada atrayente de tu girasol
recibiendome, atronadoramente
cada mañana.

Aquí fui niño perdido,
joven ilusionado
y adulto completo
en un camino sembrado de llanto,
risas y sudor.

Cuando todo se pierde
sos todo lo que me queda
siempre presente
siempre dispuesta
a recibir a uno de tus más fieles hijos.

Mi lugar seguro
un paraíso pasajero
que se volvió eterno en mi alma
con adoquines de sueños
y pretiles de memorias
que nunca abandonaron mi corazón.

Cuando muera
mi existencia continuará impresa
entre tus paredes
porque fueron ellas
las que me dieron vida
y las razones para vivirla.

Estándar
Sin categoría

Intrascendente (27 de abril)

Duermo cada día
con el peso sofocante
de saberme intrascendente.

Con una certeza irremediable
de saber que no hay forma
de sobrevivir
al oscurantismo y el olvido.

Visto e ido
igual que flota una hoja
con la corriente de aire más leve
así seré arrastrado
por los ríos del anonimato.

Intrascendente
sin memoria.
Flotante

Y la huella que deje
será una mancha más
irreconocible en su simpleza
hiriente en su esfuerzo por ser algo más
que solo un intento intrascendente.

Estándar
Sin categoría

Reencontrarse (26 de abril)

A ambos lados del prado de la memoria
con dos vidas a la espalda
un solo pasado común
y con el rostro de quienes cambiaron
como cambian las mareas cada día.

Así nos veremos
cuando sea nuevamente el mismo sol
el que se pose sobre nuestras historias
aquellas que desconocemos
el uno del otro.

Seremos dos extraños
con los ojos llenos de pasado
y una familiaridad en la mirada
que será un dejavú constante
más fuerte a cada paso.

Yo cerraría los ojos
para dejar que los recuerdos de mis dedos
broten entre tu piel
y que florezcan de tus pliegues
auroras del ayer.

Vos abrirías los brazos
y desplegarías todas las fases de la luna
que vimos desde tu ventana.

Seríamos dos extraños
que se unen por una misma alma conocida
que se marchó hace mucho
pero qué de alguna forma
se congeló para esperar aquel día.

Nos reencontraríamos,
si tan solo aún existieramos.

Estándar
Sin categoría

Decirte adiós (25 de abril)

No será fácil
ver el amanecer
sin pensar en sus ojos de almendra
o irme a dormir
sin que sea su rostro
lo último que acuda a mi mente.

Como si resquebrajara la tierra
ante un sismo infernal
o si una tormenta azotara
los campos, día y noche sin parar
así se ahoga mi alma
al pensar en la despedida.

Y aunque te extrañe madrugadas enteras
y me sienta desfallecer
empapado entre recuerdos
y cubierto por la bruma de la memoria
duele más quedarme con vos
que decirte adiós.

Estándar
Sin categoría

Quererte (24 de abril)

Seguís viniendo y apareciendo a mi puerta
y cada vez hay algo nuevo por descubrir
tras el velo de calma que encierran tus ojos
y el fuego de pasión que expulsan tus labios.

Te veo y aparecen nuevos colores
como si el mundo fuera otro
bajo la luz de tu mirada
tornando lo opaco en vívido
y lo encendido en incandescente.

Tus poros siguen siendo
territorio inexplorado
por más incursiones que en ellos
haya tenido
y tu piel desprende
sonidos y canciones
con cada nuevo movimiento.

No sé cómo lo lográs
pero verte es lo que enciende mi deseo
de escribir, de vivir, de existir
como si tu alma fuera al sol
tu pecho, el agua
tu rostro, el aire
y yo un pequeño ser
destinado a adorarte
y dar gracias, eternamente
por dejarme ser parte de los milagros
que engendran, sin pausa
tus latidos.

Estándar
Sin categoría

Espejismos (23 de abril)

No son tuyos los ojos
que aparecen en medio del cielo
cada vez que se esconde el sol
y brillan las estrellas.

No es tu voz la que entona
la canción que suena entre las flores
cuando el viento las acaricia.

Siguen sin ser tuyos los abrazos
que ciñen mi cuerpo
cuando el mar me sumerge.

Y, sin embargo
te veo en cada estrella
flor y mar
como un espejismo omnipresente
que solo se rompe cuando recuerdo
dónde estás hoy.

Estándar